El silencio del cementerio del Castell de Guadalest se transformó este domingo en lírica. El poeta funerario Vicente Ferez, conocido artísticamente como «V. F.», ofreció un recital poético en lo alto del Valle con el objetivo de rendir un homenaje a la memoria de los difuntos.
En el entorno de este camposanto, uno de los más icónicos de la geografía alicantina por su ubicación elevada, Ferez desgranó una selección de versos centrados en la pérdida, el recuerdo y el duelo. Lejos de resultar lúgubre, el acto se planteó como una celebración de la memoria, donde las palabras del autor resonaron entre los nichos conectando el paisaje con la historia de los que allí habitan.
Con este recital, el poeta consolida su particular forma de unir el arte y el proceso de duelo, defendiendo que la poesía funciona tanto de refugio para los vivos como de tributo para los fallecidos.