Termómetros a 40° y la política de Lugo a 1.000°: la guerra veraniega que ni el tinto de verano consigue enfriar

Hay tradiciones veraniegas ineludibles, el helado que se derrite en la mano, la canción pegadiza que acabas odiando y la guerra a degüello entre el PSOE y el PP de Lugo. Da igual que la Agencia Estatal de Meteorología lleve días enviando alertas rojas y aconsejando no salir a la calle en las horas centrales del día; en los gabinetes de prensa de la política lucense no se descansa, ni se bebe agua con hielo, ni se conoce la palabra tregua.

Aquí el verano no ha traído calma, sino una contienda de guerrilla periodística donde los titulares pican más que las avispas de la colmena del tío Paco.

El PP y la estrategia del «San Francisco de Asís» político

Por un lado tenemos a la alcaldesa, Elena Candia, desplegando su mejor sonrisa veraniega para escenificar la firma del codiciado convenio de la Protectora de Animales. Setecientos cuarenta y cuatro mil euros firmados a tres bandas con la Xunta y la Diputación. El relato del Partido Popular es claro, paz, amor, colaboración institucional y perritos rescatados. «Hoxe empezamos a facer realidade un compromiso que parecía imposible», proclamaba la rexedora, en un tono tan institucional y meloso que dan ganas de ponérselo de fondo mientras te tomas una horchata.

Para el PP de Lugo, el verano es el momento perfecto para vender gestión modélica, fotos con animales y pasear la bandera del entendimiento entre administraciones. Pero la calma chicha duró exactamente lo que tarda en cargarse un archivo PDF hablando de la Estación Intermodal, diciendo que la culpa del retraso es el PSOE.

El PSOE al contraataque.

El PSOE local no estaba dispuesto a dejar que el PP se tomara el aperitivo tranquilo. En un abrir y cerrar de ojos, los socialistas desenfundaron la artillería pesada a cuenta de la Estación Intermodal, usando adjetivos que han hecho subir la temperatura tres grados más en toda la provincia.

«Desvergoña», «desfachatez histórica» y «cinismo» han sido algunos de los piropos de la jornada. Para el PSdeG, que el PP pida explicaciones por los retrasos de la Intermodal es como si el pirómano se quejara de que los bomberos tardan en apagar el fuego. «Metéronna nun caixón e agora protestan», claman desde las filas socialistas, devolviendo la pelota a la teja autonómica y recordando con el dedo alzado que la estación de autobuses, esa que depende de la Xunta de Galicia, es la que va más colgada en el calendario.

En el PSOE han decidido que este julio no se toma sol; se tiran piedras con la tirachinas de la hemeroteca y se preparan para el calor político del mes de agosto.

El BNG, mientras tanto, comiendo pipas a la sombra

¿Y qué hace el BNG en mitad de esta batalla campal de comunicados, acusaciones cruzadas y fotocoles acelerados? Pues aplicar la sabiduría popular más ancestral, sentarse en el poyo de la puerta a ver pasar el cadáver de sus rivales.

Arroxo con un perfil bajo pulcro y estudiado, observa la escena con gafas de sol y abanico en mano, bebiendo una Estrella bien fría, observabdo como el PP y el PSOE se batan en duelo al sol sin sombrero, solo con ordenadores, sabiendo que en esta guerra de trincheras estival, el que más grita también es el que más se deshidrata.

Más hielo que es la guerra

Ni lasaguas del Miño, ni las fiestas patronales a la vista, van a rebajar la tensión. En Lugo, el termómetro marca máxima histórica, pero el mercurio del choque político no tiene techo. Quienes esperaban un agosto tranquilo de notas de prensa amables sobre balances de fiestas o proyectos de jardinería, que se vayan olvidando.

Prepárense el tinto de verano, pónganse crema factor 50 y busquen sitio a la sombra, porque el espectáculo veraniego en Lugo promete seguir echando chispas.

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