La jornada registró dos búsquedas de personas con Alzheimer que habían abandonado sus domicilios sin que sus familiares pudieran controlar el momento de la salida, con resultados satisfactorios en ambos casos.
En el primero de los servicios, la familia alertó al 092 de que su familiar llevaba varias horas fuera de casa en condiciones de calor extremo. Gracias a una pulsera de geolocalización que el hombre portaba en la muñeca, conectada a una aplicación móvil del teléfono de su mujer, los agentes pudieron trazar su recorrido en tiempo real. Acompañando a la requirente en el vehículo policial, siguieron la ubicación que marcaba la aplicación hasta localizar al hombre caminando por la vía de servicio paralela a la N-VI, en las proximidades de la zona industrial de Nadela. Se encontraba algo desorientado y con sed, pero en buen estado general. Fue trasladado junto a su esposa al domicilio familiar. Rechazaron la asistencia sanitaria.
El segundo caso fue de mayor complejidad y se prolongó durante más de tres horas. La Sala del 092 recibió aviso de que una mujer de 68 años con Alzheimer y afasia en fase avanzada —sin capacidad para comunicarse verbalmente— había abandonado su domicilio. De inmediato se movilizaron varios indicativos de la Policía Local, se alertó a otros cuerpos policiales y se facilitó la descripción y fotografía de la mujer al servicio de radiotaxi para ampliar la red de búsqueda. Un testigo la localizó en la Rúa San Pedro, donde ya había cambiado el polar violeta que vestía por una camiseta gris, lo que dificultó su localización posterior. Tras confirmar con el 061 que no constaba ningún traslado sanitario con su nombre, la Policía Nacional la localizó finalmente en la Rúa Ourense cerca de las 19:30 horas, procediendo a trasladarla a su domicilio, donde su marido la esperaba.
Ambos casos ponen de relieve la importancia de los sistemas de geolocalización en el cuidado de personas con deterioro cognitivo.
SEGURIDAD CIUDADANA
Una mujer es trasladada a dependencias policiales para su identificación tras negarse a identificarse después de causar altercados en un establecimiento de hostelería de la calle Miguel de Cervantes
Los agentes fueron requeridos en un establecimiento de hostelería de la calle Miguel de Cervantes, tras recibir aviso de que una clienta estaba causando molestias. A su llegada, el local ya había cerrado. La propietaria explicó que la mujer había molestado a otros clientes en el interior y que, una vez fuera, había continuado insultando y amenazando a la propietaria y a otras personas. Los agentes solicitaron su identificación en dos ocasiones, siendo rechazada ambas veces. Ante la negativa reiterada, fue trasladada a dependencias de la Jefatura para proceder a su identificación. Una vez allí, aunque mantuvo una actitud agresiva y despectiva, fue finalmente identificada.
SEGURIDAD VIAL
Once intervenciones en materia de seguridad vial en los últimos días, con tasas que alcanzan los 0,87 mg/l, un permiso de conducción falsificado y positivos en cuatro sustancias distintas de drogas en un ciclista
La Policía Local ha registrado en los últimos días una intensa actividad de control vial con once expedientes que abarcan desde alcoholemias de nivel delictivo hasta la utilización de documentación falsificada para acreditar la habilitación para conducir.
La tasa más elevada del periodo se detectó en la calle Anduriñas, donde una conductora que mantenía el vehículo detenido en medio del carril con las luces de emergencia activadas, alegando que buscaba la farmacia de guardia, presentaba síntomas inequívocos de intoxicación etílica: ojos vidriosos, habla pastosa y fuerte olor a alcohol. Las pruebas arrojaron 0,87 y 0,86 mg/l, superando ampliamente el umbral delictivo. Se iniciaron las correspondientes diligencias.
En la calle Miguel de Cervantes, un testigo alertó al 092 de que un vehículo circulaba en zigzag con frenazos bruscos e injustificados. Los agentes lograron interceptarlo cuando estacionaba. El conductor, con claros síntomas de embriaguez, dio 0,76 y 0,74 mg/l. La unidad de atestados fue comisionada para la instrucción de las diligencias.
En la calle Rei Chiquito, un turismo que describía una conducción errática fue interceptado tras activar las luces estroboscópicas. El conductor, que accedió voluntariamente a las pruebas, arrojó 0,75 y 0,78 mg/l. En la Rúa Miguel de Cervantes, el conductor de un vehículo realizó una conducción en zigzag que en un momento llegó a comprometer la seguridad de los coches estacionados en el margen derecho. El conductor, que no detuvo el vehículo hasta que los agentes se pusieron delante de él, reconoció haber consumido alcohol. Las pruebas dieron 0,67 y 0,68 mg/l, por lo que también se instruyen diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial.
En la Avenida de la Coruña, los agentes interceptaron un vehículo al detectar un fallo en el sistema de iluminación trasera. Al entrevistarse con el conductor, observaron síntomas compatibles con la ingesta de alcohol, confirmados por las pruebas: 0,42 y 0,40 mg/l. Al requerir el permiso de conducir, el conductor presentó uno colombiano, siendo denunciado por no haber realizado el preceptivo canje en España. En la calle Alcalde Ramiro Rueda, otro conductor fue detectado con una tasa de nivel administrativo con 0,29 y 0,28 mg/l.
Especial relevancia tuvo la intervención en la calle Dinan, donde los agentes del indicativo Delta 10, al revisar la documentación de un conductor, albergaron dudas sobre la autenticidad del permiso de conducir que este presentaba, expedido por la República de Senegal. Consultado el organismo especializado en verificación de documentos, la respuesta fue concluyente: el documento era una falsificación, con fondos de seguridad y timbre fiscal imitados. Se instruyó atestado por delito contra la seguridad vial al carecer el conductor de permiso válido y se inician diligencias por falsificación de documento público.
En la Ronda de la Muralla, una prueba de detección de drogas practicada al conductor de una bicicleta dio positivo en cuatro sustancias simultáneamente: cocaína, metanfetamina, anfetamina y THC. La muestra fue remitida al laboratorio para confirmación analítica y tramitación de la denuncia administrativa correspondiente.
En materia de la correspondiente habilitación para conducir se instruyeron tres expedientes adicionales por presuntos delitos contra la seguridad vial. En la calle Montefaro, un ciclomotor fue interceptado por ITV caducada; al comprobar la documentación del conductor resultó tener agotado el saldo de puntos con pérdida de vigencia del permiso en vigor, por lo que fue comisionada la unidad de atestados para la tramitación de las correspondientes diligencias.
En la Rúa Santiago, los agentes observaron un ciclomotor con dos ocupantes y el conductor con el casco desabrochado. Al intentar darle el alto, el conductor huyó a alta velocidad hasta la Rúa do Cruzamento, donde abandonó el ciclomotor entre los coches estacionados e intentó huir a pie. Fue interceptado. La consulta en las bases de datos confirmó que carecía de permiso de conducción. El vehículo fue localizado tirado en la calzada. Fue denunciado también por el uso incorrecto del casco.
Finalmente, en la Rúa Vilaverde, un conductor fue interceptado por conducir habiendo perdido la vigencia del permiso por agotamiento total de puntos, sin haber realizado el curso y examen de reeducación vial preceptivos.