Martin Alvarez Gonzalez. Asociación Cultural As Ortigas
A raíz de la información y los análisis remitidos por la activista ourensana Marisol Mouteira, sale a la luz una preocupante realidad en la provincia, la aparente cobertura e impunidad de la que gozan determinados particulares para actuar al margen de la ley en espacios de altísimo valor ambiental, como el Parque Natural Baixa Limia – Serra do Xurés y la red europea Natura 2000.
La situación resulta insostenible para el vecindario. Es alarmante que sobre un entorno protegido de este calibre persista una operativa clandestina de aviación ligera con fines recreativos y comerciales, sin que ni la Administración ni las fuerzas de seguridad hayan intervenido de forma tajante. Es la paradoja del «nadie ve nada», o el clásico «no ver un burro volando», a pesar de que los sobrevuelos son continuados y evidentes para cualquiera que esté sobre el terreno.







Inacción incomprensible ante medios especializados
Resulta especialmente sangrante el papel de la Compañía de la Guardia Civil de Celanova y su aparente pasividad. La demarcación cuenta con medios idóneos y unidades altamente especializadas en la materia, tales como:
- El Equipo PEGASO: encargado de la gestión, control e inspección del espacio aéreo y aeronaves.
- El SEPRONA de Lobios: dedicado expresamente a la protección de la naturaleza y el medio ambiente.
Que disponiendo de estos recursos persista un silencio administrativo y operativo tan opaco genera una evidente desprotección en el entorno natural.
El peso de la denuncia recae en la ciudadanía
Ante la inacción de quienes tienen el deber legal de vigilar y fiscalizar, la responsabilidad ha recaído exclusivamente sobre la acción ciudadana.
Sin embargo, el contraste es sangrante, lejos de ser protegidas y respaldadas, las personas y organizaciones que destapan estas irregularidades sufren un constante desgaste, señalamiento y presión por sacar a la luz abusos que las autoridades prefieren ignorar.
«Se exige una reflexión profunda a los responsables institucionales de Ourense para que pongan fin al amparo de privilegios personales y ejerzan, de una vez por todas, la tutela efectiva del territorio y el respeto a la legalidad.»
La ciudadanía exige que se abran de inmediato las investigaciones pertinentes, se identifique a los infractores y se haga cumplir la normativa de protección ambiental en El Xurés antes de que el daño sea irreversible.