Analista
España podría romper antes del 21 de noviembre el acuerdo bilateral que permite a EEUU tener las bases de Rota y Morón pues es consciente de que ubicar la infraestructura crítica nuclear de las bases de Rota y Morón en suelo marroquí sería un movimiento de altísimo riesgo que el Pentágono preferiría evitar.
Contencioso de Ceuta y Melilla
Los analistas de inteligencia militar advierten que trasladar la infraestructura crítica de las bases de Rota y Morón a un país del norte de África implica riesgos a largo plazo, como la inestabilidad regional o la presión de movimientos islamistas radicales.Así, EEUU prefiere no posicionar activos estratégicos nucleares o de defensa aérea global en un territorio que mantiene disputas territoriales activas (Sahara Occidental) o bajo una monarquía absoluta, por el riesgo geopolítico que conlleva.Además, Marruecos no tiene puertos militares con talleres avanzados capaces de reparar destructores Aegis ni sistemas tecnológicos con los estándares de la OTAN.
Sin embargo, Washington utiliza la «carta de Marruecos» para presionar a España cuando hay desacuerdos sobre el uso de las bases (como cuando España restringe misiones que no son de la OTAN) o cuando exige que España aumente su gasto en defensa.
Asimismo, EE. UU. ha estrechado lazos gigantescos con Marruecos en los últimos años, vendiéndole armamento de última generación y realizando los ejercicios militares African Lion pues para Washington, Marruecos es su mayor aliado militar en África para frenar la influencia de Rusia y China en el Sahel.
El ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, reafirmó que Ceuta y Melilla son un «derecho histórico y geográfico de Marruecos» y pidió crear una «comisión de diálogo» para su devolución. Por su parte, el Ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, lo rechazó de forma tajante recordando que «ambas ciudades son territorio soberano de España y de la Unión Europea reconocidas por las leyes internacionales».
¿Las bases de Rota y Morón son insustituibles?
Para la OTAN y Estados Unidos, la opción primera es y será España por seguridad, valores compartidos e infraestructura. Marruecos se plantea en los círculos de defensa como un «plan de emergencia» o una palanca de presión política, pero sustituir la seguridad occidental de Rota y Morón por suelo marroquí sería un movimiento de altísimo riesgo que el Pentágono preferiría evitar y la opción de Gibraltar es inviable porque carece del espacio físico para albergar las viviendas y de las miles de hectáreas y los grandes almacenes logísticos que tiene Rota.
La posición de Rota y Morón es perfecta geográficamente y además el encaje de España como democracia occidental y miembro de la Unión Europea ofrece una estabilidad política e institucional que Marruecos no puede igualar hoy en día pues el Pentágono y la OTAN valoran enormemente a España precisamente por su geografía y estabilidad.
Así, Rota está en la entrada misma del Estrecho de Gibraltar lo que permite controlar el paso entre el Atlántico y el Mediterráneo y es la base perfecta para los destructores norteamericanos con el sistema antimisiles Aegis (el escudo que protege a Europa). Asimismo, España es un país predecible al ser miembro de la UE y de la OTAN y el Pentágono sabe que que un cambio de gobierno en Madrid no va a derrocar el sistema democrático.
¿Nuevo encontronazo de Sánchez con Trump?
Marruecos ha intensificado con las bendiciones de Trump una cruzada para anexionar Ceuta y Melilla, por lo que Exteriores habría advertido a EEUU que España podría romper antes del 21 de noviembre el acuerdo bilateral que permite a EEUU tener las bases de Rota y Morón pues es consciente de que ubicar la infraestructura crítica nuclear de las bases de Rota y Morón en suelo marroquí sería un movimiento de altísimo riesgo que el Pentágono preferiría evitar.Ademas, Estados Unidos acaba de asignar un presupuesto millonario para construir un gigantesco hangar de mantenimiento para aviones pesados (Proyecto FX74) y nuevos almacenes de misiles en la propia Base de Rota, por lo que si Sánchez sabe mover bien sus peones, el Pentágono se verá forzado a admitir la imposibilidad de ubicar sus bases en suelo africano y presionará a Mohamed VI para que Marruecos suspenda la reclamación de Ceuta y Melilla así como su implicación total en impermeabilizar su frontera con España.