El Grupo de Gobierno del Ayuntamiento de Lugo vuelve a mostrar inconsistencias en su gestión, poniendo el foco esta semana en la actuación del concejal y diputado provincial Miguel Fernández (PSdeG).
Contradicción en la votación de Infraestructuras
La crítica se centra en la doble postura adoptada por Fernández en un intervalo de 24 horas. El pasado lunes, el edil votó a favor en el Pleno del Ayuntamiento de Lugo de una moción que solicitaba el desarrollo de infraestructuras clave para la ciudad. Sin embargo, al día siguiente, en la Diputación Provincial, votó en sentido contrario sobre una iniciativa similar.
Esta contradicción plantea serias dudas sobre la coordinación y el liderazgo dentro del grupo socialista lucense.
Tensiones internas en el PSOE provincial
La situación de Miguel Fernández se ve agravada por las tensiones internas en el seno del PSOE provincial. Pese a estas controversias, su permanencia como diputado se mantendría, según fuentes internas, debido a la delicada aritmética del grupo provincial socialista.
Actualmente, el grupo se percibe fragmentado: cuatro diputados afines al presidente Tomé, otros cuatro contrarios, y un último que se mantiene neutral, negociando sus apoyos. Se especula que una posible dimisión de Fernández podría debilitar la posición de Tomé, ya que el siguiente en la lista no sería un miembro de su confianza, sumándose al grupo opositor.
Giro de 180 grados en la Protectora y problemas de gestión
Otro ejemplo de la falta de un criterio unificado es el cambio de postura del bipartito (PSdeG-BNG) respecto a la ampliación de la Protectora de Animales. Tras afirmar reiteradamente que el proyecto «no era legal» o presentaba «trabas», el gobierno local modificó su criterio de forma sorpresiva, generando confusión.
A esto se suman los continuos problemas de gestión y la falta de avance en proyectos de ciudad. La situación se agrava con los conflictos internos, como la reciente denuncia presentada por seis trabajadoras sociales contra la concejala Olga Racamonde por presunto acoso. La convivencia con otros miembros del grupo, como Mauricio Repetto, tampoco se ha normalizado desde los conflictos internos por la Alcaldía.
Mientras el gobierno local lidia con estas polémicas, la líder del PP lucense, Elena Candia, consolida su posición en la ciudad, marcando la agenda política con avances y anuncios de calado.