La asociación profesional Justicia para la Guardia civil (JUCIL) destaca que a largo del año 2024 que ahora termina, se han registrado pequeños avances en la defensa de los derechos laborales de los guardias civiles. Estas acciones abarcan desde la lucha por la equiparación salarial hasta iniciativas para mejorar la seguridad operativa, la dotación de recursos y el reconocimiento de la profesión como de riesgo, tres de las reivindicaciones más reiteradas en estos últimos meses.
Según el secretario general, Ernesto Vilariño, «este año ha sido de gran esfuerzo y compromiso por parte de todos los que formamos JUCIL. Hemos logrado algunos hitos, que no por pequeños dejan de ser importantes, pero los retos siguen siendo enormes. Cada reivindicación y cada acción que emprendemos están orientadas a garantizar la dignidad y el bienestar de los guardias civiles.»
Referente en la lucha contra el narcotráfico y en la defensa de los compañeros caídos
El asesinato de dos guardias civiles en Barbate, tras ser embestida su embarcación por una narcolancha, marcó en el mes de febrero un punto crítico en la agenda de JUCIL. Este trágico e inaceptable suceso no solo evidenció las carencias estructurales en la planificación operativa, sino que también subrayó la necesidad urgente de más recursos y mejor formación para los compañeros que enfrentan el narcotráfico.
JUCIL denunció en los tribunales a los mandos responsables por la falta de medidas de seguridad, además de personarse como acusación popular en el caso para exigir responsabilidades legales. Vilariño señaló: «No podemos permitir que el sacrificio de nuestros compañeros quede en el olvido. Este es un recordatorio doloroso de que los guardias civiles necesitan más apoyo y recursos para realizar su trabajo con seguridad». Paralelamente, la asociación ha intensificado sus esfuerzos para dotar a las unidades de embarcaciones adecuadas, cascos y otros equipos básicos, además de reclamar un aumento de efectivos en áreas críticas como el Campo de Gibraltar.
Estas demandas son fundamentales para enfrentar las complejas redes de narcotráfico, que operan cada vez con mayor violencia y organización. Casi un año después, la situación no ha cambiado, los compañeros cuentan con pocas embarcaciones, la mayor parte averiadas o en malas condiciones de navegación y el narco, ahora también ocupado en el tráfico de migrantes, campa por todas las costas andaluzas, cada vez de forma más ostentosa.
El compromiso con la salud mental
Otro de los pilares del trabajo de JUCIL en 2024 ha sido la lucha contra el suicidio, una problemática que afecta de manera alarmante a la Guardia Civil. Cada pérdida de un compañero supone un duro golpe para la institución y para la sociedad. La asociación ha calificado estos casos como el fracaso de un sistema que no ha logrado proteger a quienes dedican su vida al servicio público. La asociación ha impulsado la creación de redes de apoyo psicológico, la mejora de protocolos para detectar factores de riesgo y la necesidad de normalizar el acceso a servicios de salud mental sin estigmatización. «Debemos trabajar para que ningún compañero sufra en silencio y no logre encontrar otra salida que la muerte. Cada guardia civil que se quita la vida es una tragedia que debemos prevenir con todos los medios a nuestro alcance,» afirmó Vilariño.
La equiparación salarial, nuestro gran objetivo
La equiparación salarial se mantiene como una de las principales demandas de JUCIL. A pesar de las reuniones mantenidas con partidos políticos como el Partido Popular, la asociación considera que los avances han sido insuficientes. Las diferencias salariales con las policías autonómicas son ahora mayores, y las condiciones laborales en que los integrantes de estos cuerpos desarrollan su trabajo presentan un enorme escalón en comparación con las que soportan los guardias civiles. Esta discriminación, que consideramos inaceptable en un estado de Derecho, debe corregirse de manera definitiva. JUCIL ha puesto además el foco en la mejora de las condiciones laborales, denunciando la falta de uniformes adecuados, medios y herramientas de trabajo obsoletas y carencias en áreas esenciales como tráfico y el servicio marítimo. La asociación también ha trabajado en propuestas para facilitar la conciliación laboral y familiar, incluyendo la creación de oficinas de atención específica para gestionar permisos y reducciones de jornada.
Los desafíos del 2025
El balance de 2024 deja claras las prioridades de JUCIL: dignificar la labor de los guardias civiles, garantizar su seguridad y bienestar, y mantener la presión sobre las autoridades políticas y la Dirección General de la Guardia Civil para implementar cambios estructurales. Ernesto Vilariño resume: «Cerramos este año con la satisfacción de haber avanzado en muchas áreas, pero también con la conciencia de que el camino es largo. Seguiremos luchando por nuestros compañeros, porque cada guardia civil merece condiciones justas, dignas y seguras para desempeñar su labor.» Con su constante presencia en la agenda pública y su trabajo permanente, JUCIL se consolida como un referente en la defensa de los derechos de los guardias civiles, y enfrenta con firmeza los retos que plantea el futuro.