La secretaria de Organización del PSdeG, Lara Méndez, ha exigido hoy la dimisión de Elena Candia, vicepresidenta del Parlamento de Galicia y candidata del PP a la alcaldía de Lugo, tras el archivo definitivo de la Operación Pulpo. Méndez ha acusado a Candia de participar activamente en una operación «diseñada con premeditación por Feijóo y Rueda para destruir a los socialistas», en referencia directa a José Ramón Gómez Besteiro.
En una rueda de prensa conjunta con José Tomé, secretario general del PSdeG-PSOE en la provincia de Lugo, y Miguel Fernández, alcalde de Lugo y presidente de la ejecutiva provincial, Lara Méndez fue contundente: «Quien entrega a propósito anónimos falsos para intentar destruir a sus adversarios políticos no merece ocupar responsabilidades en la sede de la democracia gallega». La operación, según Méndez, fue activada por Candia a través de anónimos que se demostraron falsos, lo que llevó al fiscal a señalar que «quien oculta su rostro para acusar, también es capaz de ocultar la verdad en lo que acusa».
Un premio a la «perversión de la justicia»
Méndez criticó que el PP «aún no ha pedido perdón por el sufrimiento causado, por el uso partidista de las instituciones ni por los miles de euros gastados en un proceso completamente injustificado». Por el contrario, Candia ha sido «premiada con la vicepresidencia de la Mesa del Parlamento y la candidatura a la alcaldía de Lugo».
La secretaria de Organización del PSdeG añadió que figuras como «Feijóo, Rueda o Candia desacreditan la política, porque el miedo a los adversarios nunca justifica el acoso judicial» ni el «uso perverso de la justicia para eliminar adversarios», equiparándolo al ‘lawfare’ y calificándolo de «corrupción». Esto, dijo, quedó demostrado tras 12 años de una causa en la que fue «injustamente implicado» el actual secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, junto con varios técnicos de la Diputación de Lugo.
Con el archivo de la causa, se ha demostrado que «todo fue una trama orquestada por el PP» durante 12 años de «acusaciones que se acaban de demostrar falsas», las cuales sirvieron de coartada a una jueza casada con un alto cargo del PP que «acabaría siendo expedientada, sancionada y apartada de la carrera judicial durante meses por sus actuaciones».
Tomé exige la «dimisión inmediata» de Candia
Por su parte, el secretario general del PSdeG-PSOE en la provincia de Lugo y presidente de la Diputación, José Tomé Roca, exigió la «dimisión inmediata de Elena Candia». Tomé acusó a la dirigente popular de «activar esta causa sabiendo que no tenía fundamento» y de «provocar un coste social y político irreparable».
«Candia manchó el nombre de una institución para acabar con un rival político y usó la Diputación para una estrategia partidista. Candia tiene que dimitir», sentenció Tomé. «Sabemos cómo actúa, y ahora que la justicia desmontó su farsa, solo queda que asuma las consecuencias y abandone la vida política». Además, advirtió que el PSdeG llevará mociones a los ayuntamientos y a la propia Diputación para «exigir esas responsabilidades que ella exige a los demás por motivos infundados».
Tomé también interpeló al presidente de la Xunta: «Rueda debería pensar muy mucho si quiere a este tipo de personas en su equipo«, y señaló responsabilidades a nivel autonómico y estatal dentro del Partido Popular. «Rueda y Feijóo avalaron políticamente esta maniobra. Deben pedir disculpas y depurar responsabilidades en su partido».
El presidente de la Diputación de Lugo valoró positivamente el archivo definitivo de la conocida como Operación Pulpo, confirmando la inexistencia de delito. «Por fin se hace justicia. Estas personas, después de 12 años, podrán llevar una vida normal. Cosa que no pudieron durante este tiempo». Tomé recordó que «el juez confirmó que todo se basó en un escrito anónimo sin fundamento entregado al Partido Popular», y que el auto recoge que «las propias firmantes de la denuncia negaron los hechos», que el documento fue «destruido sin llegar a registrarse» y que «la Fiscalía concluyó que no existían hechos con relevancia penal». Según añadió, el magistrado habla de una «orfandad de indicios» tras más de una década de instrucción.
El alcalde de Lugo denuncia «grave daño» a la ciudad
El alcalde de Lugo, Miguel Fernández, denunció el «grave daño causado a la ciudad de Lugo», más allá del perjuicio personal y familiar a las personas implicadas. Fernández puso el foco en el impacto institucional y en el funcionamiento diario del Ayuntamiento, asegurando que «se trasladó una imagen irreal e injusta de Lugo» que tuvo consecuencias directas en el avance de la ciudad.
«Muchos responsables de distintas áreas municipales se vieron directamente afectados, lo que supuso retrasos en proyectos clave y el freno de iniciativas fundamentales para la mejora de los servicios», explicó el regidor. «Hubo un ralentizamiento claro en el funcionamiento y en el avance de la ciudad», añadió, denunciando una «sensación de acoso y derribo que impedía que los proyectos avanzaran».
Fernández definió una «triple responsabilidad»: el daño personal a las personas investigadas, el deterioro de la imagen pública de Lugo y la paralización de iniciativas estratégicas para el municipio. «Sabemos quién fue el culpable y quién activó todo esto. Esperamos que se asuman responsabilidades», afirmó. Finalmente, aseguró que Elena Candia «está deslegitimada en Lugo para ser ninguna alternativa política en el Ayuntamiento», y pidió que diera explicaciones por el papel que jugó en este proceso.