La asociación profesional Independientes de la Guardia Civil (IGC) ha manifestado su preocupación por el aumento de algunos delitos especialmente graves en el primer trimestre de 2025, según los datos publicados por el Ministerio del Interior. En particular, las agresiones sexuales con penetración han subido un 7,6 %, y las tentativas de homicidio lo han hecho en casi un 20 % respecto al mismo periodo del año anterior.
IGC entiende que estas cifras evidencian un incremento de los delitos con mayor carga de violencia y riesgo, tanto para la ciudadanía como para los policías y guardias civiles que los combaten. «Nos encontramos ante una criminalidad más agresiva, que exige estructuras policiales más sólidas, personal mejor formado y protección legal reforzada para los guardias civiles que están al frente», ha declarado Daniel Fernández, portavoz nacional y vicepresidente de IGC.
Algo más que improvisación y suerte
La asociación resalta que, pese a todo, descienden los homicidios consumados el 11,6% en los homicidios dolosos y asesinatos consumados, un indicador que, según IGC demuestra el compromiso y la eficacia de los profesionales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Una deducción consecuencia de que, pese a que han crecido las tentativas de homicidio, la cifra real de hechos consumados ha descendido, lo que significa que el trabajo preventivo y la intervención de los defensores del orden ha sido eficaz. «La reducción de homicidios consumados es una buena noticia y habla del trabajo preventivo que sí da frutos. Pero prevenir un crimen exige medios y personal, no solo suerte ni improvisación», ha destacado Fernández.
Alerta por el tráfico de drogas: más riesgo, más presión
Otro de los elementos preocupantes del balance oficial es el repunte del tráfico de drogas (+4,9 %), un delito que, según IGC, tiene un impacto directo en la seguridad operativa de los guardias civiles. «El narcotráfico no solo alimenta otros delitos: supone una amenaza directa a la integridad física de los guardias civiles, especialmente en zonas como el Campo de Gibraltar, las costas levantinas o algunas comarcas rurales donde la presión del crimen organizado es constante», ha subrayado Fernández.
Los delitos bajan, el riesgo sube
IGC reclama una estrategia nacional de lucha contra el narcotráfico, con refuerzos de personal, renovación de medios materiales, inteligencia operativa y cooperación judicial.
La asociación exige además al Ministerio del Interior que no se deje llevar por el descenso global del número de delitos (-2,8 %), ya que lo que aumenta es la gravedad y peligrosidad del crimen. «El número de infracciones totales puede bajar, pero el riesgo sube. Los guardias civiles necesitamos respaldo legal, equipos adecuados, y reconocimiento real del riesgo que asumimos», ha dicho Fernández.