“Nos están matando en vida”: Cortometraje gallego con Benedicta Sánchez contra el abandono del tren

Más de 300 personas participan en esta obra dirigida por Rubén Riós, actor, cineasta y presidente de la plataforma ciudadana Dereito ao Tren.

En un rural gallego que se resiste a desaparecer del mapa, nace un cortometraje tan poético como desgarrador. Su mensaje es claro y contundente: “Nos están matando en vida”. La obra denuncia el abandono progresivo del tren en el sureste de Ourense, tras los últimos recortes en los horarios del AVE, y se convierte en altavoz de una tierra que no quiere rendirse.

Dirigido por el actor y cineasta Rubén Riós, también presidente de la plataforma ciudadana Dereito ao Tren, el corto cuenta con la participación de más de 300 personas entre profesionales del sector audiovisual y vecinos del oriente ourensano. Una movilización cultural y emocional que tiene como rostro principal a Benedicta Sánchez, ganadora del Goya a mejor actriz revelación por O que arde.

Una fábula realista sobre el olvido

El cortometraje narra el impacto de los recortes ferroviarios en la vida de personas mayores, jóvenes, retornados, ganaderas, músicos o emprendedores rurales. Con una estructura coral y una estética simbólica, la obra retrata con crudeza —y también con ironía— cómo las decisiones políticas dejan aisladas a comunidades enteras que decidieron apostar por el rural.

“He querido mostrar cómo nos están desconectando poco a poco, como si no importáramos. El tren no es un lujo, es un derecho. Y sin él, el corazón del rural deja de latir”, afirma Rubén Riós.

El corto arranca con una escena impactante: un niño y su abuela sentados sobre una vía muerta mientras la Muerte se aleja caminando. En otro momento, una estación de tren moderna y vacía se convierte en el escenario de un funeral simbólico por la estación de A Gudiña, clausurada por los recortes, con esquela incluida y campanas doblando. El corto concluye con un cuento narrado por Benedicta Sánchez a su nieto: una fábula realista sobre cómo los “monstruos de corbata” decidieron que este lugar ya no merecía paradas.

Una llamada a la movilización

Esta pieza audiovisual es también una herramienta de movilización ciudadana. Desde la plataforma Dereito ao Tren denuncian que la supresión de horarios va en contra de cualquier política de lucha contra la despoblación y condena al olvido a comarcas enteras.

“El sureste de Ourense está siendo condenado al olvido. Quitan horarios, dejan a la gente sin conexiones… y luego se preguntan por qué la gente se va. Pero aquí también hay vida. Aquí también hay derechos”, subraya Benedicta Sánchez.

El cortometraje sirve como antesala de la gran manifestación convocada para el 2 de agosto en A Gudiña, una cita clave para exigir soluciones reales y reclamar el derecho a seguir viviendo —y moviéndose— en el rural.

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