Guerra de sucesión en Lugo: El PSdeG filtra la dimisión de Tomé para salvar la imagen de Besteiro y Méndez (Vídeo de la dimisión de Tomé)

Hoy se tiñe de luto la credibilidad política en Galicia. El socialismo gallego ha activado una maniobra de alto riesgo. El PSdeG filtró a varios medios de comunicación la posible dimisión de José Tomé Roca, Presidente de la Diputación de Lugo, para intensificar la presión sobre este en una situación que aún no ha sido confirmada oficialmente. Esta acción se percibe como una presión asfixiante orquestada desde la dirección para desviar el foco del escándalo y salvar la responsabilidad política de líderes como José Ramón Gómez Besteiro y Lara Méndez.

Según fuentes internas, la supuesta «jugada de pizarra» tiene un objetivo múltiple que va más allá de la mera resolución de la crisis:

La estrategia estaría orquestada por la persona de máxima confianza de Gómez Besteiro y buscaría un recambio inmediato: colocar en la Presidencia de la Diputación a Pablo Rivera Capón.

Este movimiento, calificado como una obra maquiavélica por voces críticas, persigue una serie de fines interconectados:

  1. Eliminar a Tomé: Forzar su salida antes de que el escándalo interno cause más daños a la imagen del partido.
  2. Cortar el Acceso: Bloquear cualquier intento de los adversarios internos (los ‘díscolos’ de Iván Castro) de hacerse con el control de la Diputación.
  3. Controlar el Poder: Mantener el manejo de la Diputación de Lugo a través de un perfil afín, como Pablo Rivera.
  4. Preparar el Relevo: Posicionar a figuras clave para una futura sucesión o reestructuración de poder, preparando la pista para el ascenso de Miguel Fernández.

La jugada, sin embargo, choca frontalmente con la oposición interna. La imposición de Rivera, un actor con su propio historial de controversias y alineado con la facción de Gómez Besteiro, podría encender una nueva guerra civil en el socialismo lucense.

La pregunta que queda en el aire es: ¿Quién se beneficia realmente de este juego de tronos? En esta obra de ingeniería política, el objetivo principal parece ser el mantenimiento del poder orgánico de Gómez Besteiro, sin importar el coste para la estabilidad institucional.

La dimensión más dolorosa y reprochable de este escándalo no reside únicamente en la grave naturaleza de las acusaciones (presunto acoso sexual), sino en el abrumador silencio cómplice que ha envuelto a toda la cúpula del PSdeG, tan responsables como José Tomé, Besteiro, Lara Méndez también deberían dimitir, conocían la situación y la ocultaron.

En el Día de los Cuchillos Largos del PSdeG, el coste lo pagan no los díscolos ni los señalados, sino la credibilidad de la política gallega y, lo que es peor, la salud y la dignidad de las presuntas víctimas.

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