Un particular alertó al 092 sobre un hombre que había encontrado tendido en la acera y al que ayudó a levantarse, y temía que volviera a caer. A la llegada de los agentes, el ciudadano que había dado el aviso permanecía junto a la persona. Esta manifestó llevar nueve días sin comer con regularidad, sustentándose en ocasiones gracias al albergue de transeúntes, y que dormía en la calle de forma habitual. Ante la posibilidad de que presentara desnutrición e hipotermia, los agentes solicitaron una ambulancia, que procedió a su traslado al HULA.
En el Parque de Frigsa, una vecina alertó al 112 al observar desde su ventana a un hombre tumbado en el suelo sin que pudiera determinar si dormía o le había ocurrido algo. A la llegada de la patrulla, el varón respondía a los requerimientos verbales, aunque presentaba un evidente estado de embriaguez. Pese a que logró incorporarse y sentarse en un banco cercano, el personal de la ambulancia desplazada al lugar optó por su traslado al centro hospitalario para una valoración más completa.
En un tercer servicio, los agentes acudieron a un domicilio donde una persona mayor había caído al suelo del cuarto de baño y su cuidadora no podía incorporarla sola. Entre los dos agentes la ayudaron a levantarse y la acompañaron hasta el salón, facilitándole su andador. La afectada negó sentir ningún dolor o lesión y declinó cualquier asistencia médica adicional, el servicio concluyó sin incidencias.
Una vecina del centro requirió a los agentes mientras buscaba a su suegra, de avanzada edad, que se había ausentado de la residencia en la que se encuentra internada sin que nadie lo advirtiera. La descripción fue difundida de inmediato al resto de las unidades policiales. Poco más tarde, sobre las 17:45 horas, se confirmó que la mujer había sido localizada sana y salva en las proximidades de su antiguo domicilio, en la zona de Montero Ríos.
Los agentes atendieron también a un joven que había perdido el conocimiento en la vía pública. Cuando llegó la patrulla ya había recuperado la consciencia, aunque presentaba síntomas claros de intoxicación etílica. Se solicitó una ambulancia, que lo trasladó al HULA.
En la calle San Lourenzo, un vecino alertó al 092 convencido de que su mujer, que había quedado sola en el piso, podía estar inconsciente, ya que no respondía al timbre ni a las llamadas desde el rellano y las llaves estaban puestas por el interior. Al lugar se desplazaron también los servicios de emergencias sanitarias y una dotación de bomberos. Cuando estos llegaban, la puerta se abrió: la mujer se encontraba en perfecto estado, sin haber oído ninguna de las llamadas. No fue necesaria ninguna intervención adicional.
El servicio de mayor complejidad de la jornada se produjo en la Ronda de Fingoi, donde una empleada del hogar quedó atrapada en la galería de un primer piso al bloquearse el cierre de la puerta, sin poder acceder al interior de la vivienda y con una olla encendida en la cocina. Los agentes intentaron abrir la puerta, pero el pasador interior lo impidió. Localizada la propietaria del piso, tampoco fue posible entrar porque había llaves por el interior en la cerradura y esta no era de doble embrague. Ante la urgencia de la situación, se requirió la intervención de los bomberos municipales, que accedieron a la galería mediante camión escalera y lograron entrar en la vivienda sin causar daños.
SEGURIDAD CIUDADANA
Dos compañeros de piso protagonizan una pelea que acaba con uno de ellos fuera del domicilio
Una mujer alertó a la Policía Local de que un joven le había pedido auxilio telefónicamente porque estaba siendo agredido en el interior de su domicilio. Personados los agentes, uno de los implicados relató que, estando sentado en el sofá, el otro ocupante de la vivienda se abalanzó sobre él sin motivo aparente, lo que derivó en una pelea que terminó cuando el agresor abandonó el piso. Los agentes informaron al afectado de que debía acudir primero a un centro de atención primaria para que quedara constancia de las lesiones y posteriormente presentar denuncia en comisaría.
El propietario de una vivienda deshabitada es agredido al sorprender a tres personas intentando ocuparla
Una vecina alertó al dueño de una vivienda actualmente desocupada de que tres personas habían forzado la entrada rompiendo el cristal de la puerta. El propietario acudió de inmediato e intentó bloquear la salida de los ocupantes ilegales hasta la llegada de la Policía, momento en que uno de ellos le propinó un puñetazo en la nariz y varios golpes en el costado cuando cayó al suelo. Los tres individuos, dos varones y una mujer joven, lograron huir antes de que llegara la patrulla. Realizados recorridos por la zona, no fue posible localizarlos. El propietario, que no echó en falta ningún objeto del interior, fue informado de que debía presentar denuncia en dependencias policiales y aportar el parte médico correspondiente. Al finalizar el servicio, los agentes aseguraron el acceso a la vivienda para evitar nuevas entradas.
Una mujer denuncia amenazas de su vecina tras un incidente por el estacionamiento en la Rúa Vilaverde
Una mujer se presentó en las dependencias de la Policía Local para comunicar que, al intentar aparcar su vehículo en la Rúa Vilaverde, otra persona la había increpado de forma agresiva y la había amenazado con rayarle el coche cuando no estuviera. La afectada llegó visiblemente alterada y llorosa. Los agentes se trasladaron al domicilio de la presunta autora, donde fue identificada, admitiendo los hechos. La requirente optó por el momento, no presentar denuncia formal.
Detención por un presunto robo
Los agentes de la Unidad Territorial de Policía de Barrio acudieron al requerimiento por una pelea en vía pública, entre tres personas. Al llegar al lugar, el requirente señala a un joven que comienza a correr. Al recibir la versión de testigos e implicados, los agentes concluyen que el joven, tras empujar a su madre, le rompió el bolso y le sustrajo el móvil, las llaves de casa y 100 euros, presentando uno de los implicados lesiones en una pierna; por todo lo cual los agentes procedieron a la detención del joven de forma inmediata, siendo trasladado a dependencias policiales.
SEGURIDAD VIAL
Tres nuevas intervenciones por conducción bajo los efectos del alcohol, una de ellas con la gravedad de carecer de permiso vigente
En la calle Reverendo Xosé Fernández Núñez, una vía de un único carril y sentido, los agentes interceptaron a un conductor que circulaba en dirección contraria y que, al percatarse de la presencia del vehículo policial, se detuvo bruscamente en el margen izquierdo, casi golpeando a los coches estacionados. Además del evidente estado de embriaguez que presentaba (arrojó un resultado de 1’02 mg/L), la consulta en la base de datos de la DGT reveló que carecía de permiso en vigor por pérdida total de puntos, sin haber realizado el curso y examen de recuperación preceptivos. La titular del vehículo, que estaba al tanto de esta circunstancia, declaró haberlo prestado confiando en que no sería él quien lo condujera.
En la Avenida de Fontiñas, una patrulla detectó un vehículo estacionado sobre el paso de peatones a la altura del número 94, con el conductor en su interior y el motor aún caliente. El individuo presentaba síntomas inequívocos de haber consumido alcohol, confirmados por las pruebas, que arrojaron 0,61 y 0,62 mg/l en aire espirado, superando el umbral delictivo.
En un filtro de documentación llevado a cabo en la misma zona de Fontiñas, otro conductor que presentaba síntomas compatibles con la ingesta de alcohol fue sometido a las pruebas reglamentarias, dando un resultado de 0,59 mg/l en ambas mediciones.
También, en el marco de la corrección de una infracción de tráfico, los agentes del indicativo policial comprobaron que el conductor presentaba un permiso de conducir extranjero que les parecía manipulado. Tras una inspección más en profundidad del documento, los agentes constataron que se habían manipulado las fechas que constaban en el mismo, lo que constituye un presunto delito de falsificación de documento público, motivo por el cual el sujeto fue trasladado a dependencias policiales, para la tramitación de las diligencias correspondientes.