Ojo al dato, como decía el gran comunicador, José Marta García: tras apenas 72 horas de ese «gran coito deportivo» que prometía la nueva era del CD Lugo, con la afición en éxtasis por la (aparente) salida de Tino Saqués, el «partido» amenaza con ponerse feo. Tan feo que, como anticipaba la UCO con su «uniforme albivermello» (o «Unidad de Corazón Oscuro», según el chismorreo interno), los sonidos de pandereta y gaita se están convirtiendo en campanas de aviso… y en alguna que otra detonación.
El «caramelo» inicial, ese fichaje estrella de director deportivo (ex Mallorca y Murcia) y el anuncio a bombo y platillo de Yago Iglesias, buen entrenador, según mi criterio, parece haber sido solo el entremés de un menú mucho más indigesto. Las decisiones empiezan a tomar cuerpo, y el aroma a «genocidio de todo lo que huela a Saqués» ya se percibe en los pasillos del Anxo Carro.
La primera en la frente: Adiós al Polvorín
¡Boom! La primera gran perla del cónclave actual: no renovar el convenio de filialidad con el Polvorín CF. Un «donde dije digo, ahora es Diego» de manual. Esa promesa de «acercar el club a la ciudad y recuperar la ilusión» parece haber sido guardada en el cajón más oscuro del olvido. Pero no se preocupen, algún «alto cargo deportivo» (de los de antes y de los de ahora) ya tiene la justificación perfecta: «en Lugo no salen jugadores que vayan para Villalba o Sarria y ahorramos dinero». ¡Bendita visión de futuro!
«Roma no paga a traidores»: Un clásico reinventado en Lugo
Pero la verdadera salsa está en el reparto de papeles. En los círculos internos, se empieza a hablar de los «abrazafarolas» y «correveidiles» que, hasta hace nada, eran los «pelotas» de Saqués y que ahora lo nombran con desprecio. ¡Qué le vamos a hacer! En esta tierra de romanos, donde el Arde Lucus nos recuerda que «Roma no paga a traidores», la frase sigue vigente.
Y en este reparto, la figura estelar es el «centurión» de la corte», Rubén Arce. Este «filántropo del fútbol» (qué eufemismo tan exquisito) parece haber movido muy bien su «comunicación interna» con la «dama de hierro» de Saqués, la Sra. Rouco Calaza. Una mujer que, aunque sin mando ahora, lo tendrá, y que ya no es la mano derecha del presidente saliente, sino su «mano amputada y ejecutora». En términos cinéfilos, la película sería «La viuda negra» (esa que triunfa en los canales de suscripción).
El señor Arce, según sus «excompañeros de nómina» (qué eufemismo para los que no se han sumado al nuevo club de fans), parece haber tenido una «gran comunicación fluida» (que no con «fluidos», que sepamos) con la señora Rouco Calaza. Una comunicación tan fructífera que le permitió pasar de entrenador de porteros de la base a secretario técnico, ¡incluso estando de baja laboral hasta el pasado martes! ¡Qué oportuna recuperación! Este mismo «enturión» (ahora lo llaman así) habría sido el que recomendó al anterior director deportivo que huyera de Saqués. Pequeño error de cálculo: el talón no había llegado… y la maniobra quedó al descubierto.
Este «experto» es el mismo que esta semana «vilipendia» a Álex Ortiz y pasa un informe a la nueva propiedad, restando valor a su trabajo. En fin, su «bola de adivino» parece haberse averiado, si atendemos, a las carreras de jugadores como Vieites (hoy en el Betis) y Castrín (en el Sevilla B), quienes ya han debutado en Primera División.
¿Cambio de gestión o repetición del pasado?
Mientras tanto, los trabajadores del Polvorín que pertenecen al CD Lugo viven en el limbo, sin ser recibidos, salvo los «divinos adoradores» que «escuchan tras las puertas». Se rumorea que las indemnizaciones se van a quedar cortas comparado con la gestión anterior. ¡Los delegados sindicales entrantes y salientes tendrán trabajo, y del bueno!
Y Tino Saqués, el gran protagonista saliente, comenta en sus (pocos) círculos internos que «no la vio venir». A este humilde cronista, sin embargo, le extraña que se dé por vencido en lo que él considera una «traición personal». ¡HAY PARTIDO! Y los culebrones rara vez terminan a la primera.
Finalmente, el capítulo de fichajes. Las ofertas que llegan son tachadas de «precarias» por los agentes consultados. Pero claro, siempre quedará el «comodín de la agencia» que ya ha traído jugadores esta temporada. Cuestión de gustos… y de fe.
1.200.000€ en 24 cómodos plazos (casi 62.000€ mensuales) a pagar a partir de seis meses, si no pagan, el Club podría volver a Saqués
Entramos en un nuevo paradigma, donde la nueva propiedad, tras satisfacer económicamente a Saqués, se ha comprometido a pagarle 1.200.000€ en 24 cómodos plazos (casi 62.000€ mensuales) a partir de seis meses. Aviso a navegantes: si hay impago (¡Dios quiera que no!), el club podría volver a manos de Tino Saqués. Sería «curioso y divertido», sobre todo, para ese mozalbete de reconocido prestigio en la ciudad. Esperemos que no haya cambiado de cliente y de bando, que ya sabemos lo que es ser autónomo y asalariado en los tiempos que corren.
En resumen: ¡La función acaba de empezar! Y el telón amenaza con caer, pero quizás solo para un cambio de acto.
Foto CD Lugo
Interesante, gracias.