Vaya por delante nuestro reconocimiento personal, incluso como Alcaldesa deLugo, no así el poítico: no cualquiera tiene la elasticidad de Lara Méndez. Hay que estar muy en forma para vivir en un circo permanente sin marearse. Parece que a la exalcaldesa, al igual que a su compañero de fatigas Gómez Besteiro, (las enquisas le dan la subida de uno o dos parlamentarios), les gusta la música de circo.
El ciudadano de a pie, ese que no tiene coche oficial, asiste con incredulidad a su último número de ilusionismo: la ubicuidad cafetera. Méndez es capaz de tomarse un café de apoyo con el actual Alcalde de Lugo y, sin que se le enfríe el paladar, pasarse al vermú con su posible relevo.
Para rematar la faena, concede una entrevista repartiendo bendiciones a Miguel Fernández. Uno no sabe si está escuchando a una líder política o al oráculo de Delfos, aunque la pregunta es obligada: ¿Da ya por sentada la moción de censura en Lugo? Yo si, salvo que las negociaciones se metan en un artucho de papel y explote. Porque, mientras ella degusta el aperitivo, el partido a nivel autonómico parece haber gestionado la crisis de la ciudad con la misma eficacia con la que un bombero apaga un fuego con gasolina. ¿Alguien sabe qué aporta exactamente la Secretaría de Organización en Galicia, más allá de silencios y fotos de archivo?
Ética de quita y pon
Lo que ya no hace tanta gracia, ni siquiera en este circo, es la ligereza con la que se asumen situaciones de acoso laboral y sexual. Según se desprende de sus últimas declaraciones, parece que en la provincia estas cuestiones son gajes del oficio, algo que se comenta con la «absoluta normalidad» de quien habla del tiempo. ¿Qué ha hecho el Partido al respecto? Probablemente lo mismo que hace con la Diputación: dejar que Tomé siga dictando sentencia mientras los demás miran hacia otro lado, quizás buscando el azucarillo del café. Si hablamos de acoso, tan culpable es Tomé como el resto de diputados que lo mantienen en el puesto, La cartera es la cartera, es la patria de los representantes del pueblo.
La memoria selectiva del «Maná»
Méndez ha llegado a sugerir que el patrocinio de otras administraciones en actos asociativos es, básicamente, comprar voluntades. ¡Qué audacia! Se ve que su memoria es selectiva y sufre una amnesia repentina cuando se trata del «maná» ininterrumpido de fondos que recibe la Federación Vecinal de Jesús Vázquez. Al parecer, cuando el dinero viene de administraciones «amigas» de Lara, no es compra de voluntades, es «colaboración institucional altruista».
Hoy, Lara Méndez es una figura cuestionada que intenta mantener el equilibrio en una cuerda floja que cruza toda Galicia:
- En Pontevedra, su relevancia es comparable a la de un paraguas en un desierto: allí manda quien manda.
- En A Coruña, camina por el medio de una calle donde cada vez más gente cierra las persianas al verla pasar junto a Besteiro. Lage pasea por Lugo pero no toma café con Lara Méndez.
- Ourense es un polvorín con la mecha corta.
- Y Lugo… bueno, Lugo es el escenario de este espectáculo donde la función siempre termina con el público pidiendo que le devuelvan el dinero.
Lara, el espectáculo debe continuar, pero cuidado: a veces el circo se queda sin carpa y los payasos acaban pasando frío.