La labor de los jefes de prensa en los ayuntamientos, como en cualquier otro ámbito político, suele estar orientada a proteger y potenciar la imagen del alcalde y su gobierno, para eso los han contratado. Sin embargo, su sueldo proviene del erario público, lo que en teoría les obliga a tener un compromiso con la verdad y con todos los ciudadanos, independientemente de sus afiliaciones políticas.
Lo sucedido en Arteixo es un claro ejemplo de cómo esa labor puede cruzar la línea y convertirse en un ejercicio de desinformación. Al principio, el equipo de prensa del ayuntamiento intentó negar la existencia de una plaga de pulgas, calificando a los medios que publicaron las quejas de los vecinos —como 21noticias— de mentirosos. Lo hicieron a pesar de las pruebas que los propios ciudadanos aportaban: patos muertos, ratas y picaduras por todo el cuerpo.
La plaga del río Bolaños: de la negación a la contradicción oficial
La tragicomedia de la plaga de pulgas causada por el lamentable estado del río Bolaños —con patos muertos y ratas enormes cruzando pasos de peatones— puso en alerta a muchos vecinos. Las quejas se multiplicaron tanto en redes sociales como a través de los cauces habituales del municipio de Arteixo, un asunto que la oposición no tardó en llevar al Pleno.
La respuesta del Concello a través del «jefe de prensa», publicada en los pocos medios que el consistorio considera dignos de editar sus comunicados, ha generado gran confusión. Su medio favorito en papel titulaba el 9 de agosto: «El Concello niega una supuesta plaga de pulgas», y en el cuerpo de la noticia aseguraba que los patos morían por causas naturales.
Fumigación nocturna y contradicciones oficiales
Sin embargo, ese mismo día, tras la publicación, operarios de una empresa anónima —sin rótulos en sus uniformes— fumigaban el paseo del Bolaños, desde la Iglesia Nueva hasta la zona de los colegios y la piscina municipal. Si, como aseguraba el gobierno de Carlos Calvelo, no había plaga de pulgas, la fumigación podría ser un remedio casero para el pulgón de las patatas o una medida experimental contra el botulismo aviar.
Ante la persistencia del problema y las publicaciones de medios digitales que daban voz a los vecinos —mostrando fotografías de piernas y nalgas acribilladas por picotazos—, el mismo medio de papel volvió a publicar una nueva nota de prensa municipal el 29 de agosto, con un titular contundente: «Arteixo registró 30 muertes de patos por botulismo».
En esta nueva versión, el consistorio contradice su propia información anterior. A pesar de seguir negando la plaga de pulgas, sí reconocen la presencia de estos insectos en «solo dos viviendas», dejando a los lectores perplejos. ¿Por qué, veinte días después de negar el problema, el «jefe de prensa» a través del mismo medio de comunicación, admite la muerte de 30 aves por botulismo y la presencia de pulgas en domicilios. La administración municipal que preside Carlos calvelo se desmiente a sí misma, negando un día todo para confirmar los hechos días después.
Desidia y falta de responsabilidad
Mientras esta situación de desinformación ocurre, nadie se ha dignado a solucionar el problema. La suciedad, las ratas del tamaño de un gato y las pulgas siguen reinando en el cauce del río Bolaños. El botulismo y la mugre están a la vista de cualquier paseante, sin que los responsables se dignen a admitir la verdad y actuar en consecuencia por el bien común. Después de todo, para eso cobran lo que cobran cada fin de mes, dinero publico de todos los vecinos..